miércoles, 12 de enero de 2011

HISTORIA DE MAYTA

HISTORIA DE MAYTA
Mario Vargas Llosa la escribió entre 1983 y 1984.
Alfaguara 1984, España
De la edición, 2005, Santillana Ediciones Generales
ANÁLISIS SOCIOLÓGICO DE LA NOVELA
1.- Biografía del Autor.
Mario Vargas Llosa, sería redundar si hablamos sobre su vida entera, sus obras y sus premios. En lo que concierne a la novela, es necesario comentar sobre su vida política, al menos una parte de ella. Vargas Llosa, en su paso por San Marcos, integró un grupo llamado Cahuide. En palabras suyas: era el último vestigio de un partido comunista segado por la represión y por la traición de un puñado de dirigentes que se vendieron a Odría.
Según él, eran bastante sectarios y actuaban con idealismo, animados por un ardiente anhelo de poner fin al atraso, la injusticia y el despotismo en el Perú. Estudiaban en garajes, sótanos, altillos y hasta en parques públicos, en sesiones de las que salían roncos de tanto discutir sobre marxismo, socialismo, etc. Sus mejores amigos fueron Lea Barba y Félix Arias Schreiber, con quienes conformaban un trío irrompible. Vargas Llosa dice que una universidad que evita la política es tan defectuosa como aquélla donde sólo se hace política.
Mario Vargas Llosa se vuelve ateo, conforma el Partido Comunista, el intuye que los problemas con su padre, curas y militares, tenían sus  raíces en la sociedad.
A mediados del 54 se aleja del partido comunista, porque hace tiempo ya no creía en esa ideología, y como consecuencia se sentía aburrido, no creía ya en ninguna palabra de su análisis clasista, y las interpretaciones materialistas, aunque no les dijera de manera tajante a sus camaradas lo que sentía.
Da su primer giro ideológico, político, (de 180 grados), se mueve de un extremo a otro, de militante comunista a militante demo-cristiano de materialista a espiritualista, de dialectico a metafísico, de la revolución paso al conservadurismo, posteriormente proclamó públicamente su desacuerdo con el socialismo soviético.
Por la época en que estaba escribiendo su novela, mediados de los ochenta, se estaba gestando en él una postura liberal, de modo que para probarse, ejerció una acción de violencia consigo mismo, y ciertos personajes para tomar distancia.  Había en él cierto odio y molestias contra socialistas de viejo cuño, éstas molestias se trasladaron al personaje central de la Novela, o sea a Mayta, mezcla tal vez de esas molestias del escritor como el trotskismo  e izquierdismo,  a las que añadió un toque de humor negro, ser homosexual. A cuenta del personaje nos podemos dar cuenta la hartura de Vargas Llosa con el marxismo desde los tiempos de la universidad, parece ser que sería un arreglo de cuentas con Aníbal Quijano, profesor de San Marcos, por ese entonces alumno de Sociología. La Novela estaría inspirada, tal vez en parte, en Quijano y los trotskistas de San Marcos.
En su libro “El Pez en el Agua” Mario Vargas Llosa repite con un tono irónico en sus memorias:
Los trotskistas de San Marcos no eran en ese momento más de media docena, congregados en torno a quien creíamos su ideólogo: Aníbal Quijano. El futuro sociólogo peroraba cada mañana en el patio de Letras, con palabra fluida y datos abrumadores, sobre los avances de los partidarios de León Davídovich en la propia Unión Soviética. “Tenemos veintidós mil camaradas trotskistas dentro de las fuerzas armadas soviéticas”, le oí anunciar, con sonrisa triunfante, en una de sus peroratas” (El pez en el agua, p. 243).
2.- Resumen de la obra.
3.- Personajes principales:
Alejandro Mayta Avendaño
El Subteniente Vallejos
Los Josefinos
4.- Tiempo Real: Entre 1983 y 1984
En la década de 1980, Vargas Llosa se volvió políticamente activo y causó sorpresa por sus posiciones liberales, ya que la intelectualidad de la época se caracterizaba por su perfil izquierdista.
En 1983 fue nombrado por el entonces presidente del Perú, Fernando Belaúnde Terry, presidente de la Comisión Investigadora del Caso Uchuraccay, cuya misión era aclarar el asesinato de ocho periodistas que habían viajado a la aldea para investigar anteriores masacres en Huaychao, en las que sospechaban que podían estar involucrados elementos de las Fuerzas Armadas del Perú. Pese a que la comisión presidida por Vargas Llosa exculpaba a los militares, más tarde se demostraría su implicación en los asesinatos y algunos, como el general Clemente Noel Morán, fueron procesados y condenados a varios años de cárcel
El 1 de julio de 1982, diez encapuchados armados tomaron durante tres horas los poblados de Chuschi y Canchacancha. En Chuschi capturaron al poblador Bernardino Chipana a quien pasearon por las calles acusándolo de ser confidente de la Policía. Este poblador no fue ejecutado debido a la negativa de la población que se encontraba reunida en la plaza.
• El 5 de enero de 1983, un contingente conformado por efectivos policiales conocidos como "Sinchis". llegó al distrito de Chuschi con 20 detenidos del caserío de Pomabamba y realizaron allanamientos en los domicilios en busca de presuntos terroristas. Ese mismo día dieron muerte a uno de los detenidos, Mariano Bautista de 60 años, colocándole un petardo de dinamita en el pecho. Este hecho fue presenciado por la población que había sido reunida en la plaza.
• El 9 de abril de 1983, aproximadamente 200 senderistas saquearon e incendiaron el distrito de Chuschi, dieron muerte al gobernador y a cuatro campesinos del lugar, luego de someterlos a un "juicio popular" acusados de soplones.
• Asimismo, entre el 4 y 10 de abril de 1983 en las provincias de Cangallo y Víctor Fajardo, las fuerzas policiales sostienen un enfrentamiento con senderistas, se requisó material explosivo y armas de fuego.
• El 9 de mayo de 1983, se produjo en Cangallo un enfrentamiento entre las fuerzas policiales y aproximadamente 15 presuntos terroristas.
5.- Tiempo Ficcional:
La situación política al final de los años cincuenta y al comienzo de los años sesenta se caracterizó por diferentes luchas y tensiones políticas. Estas fueron las consecuencias no sólo de causas internas, sino, también externas. Por un lado el surgimiento de la lucha campesina y las contradicciones dentro el sistema, y por otro lado, los efectos de la revolución cubana y la respuesta del imperialismo norteamericano.
En 1963 había otras elecciones presidenciales y esta vez ganó, con la ayuda del PCP (Partido Comunista Peruano), la alianza Acción Popular-Democracia Cristiano. Por primera vez la burguesía, apoyada por los terratenientes medianos, el capital norteamericano y un sector de las Fuerzas Armadas, tomó el poder.

El surgimiento de los grupos armados en el Perú no puede ser entendido cuando no se toma en cuenta la lucha revolucionaria de los campesinos en el departamento de Cuzco, específicamente en los valles de La Convención y Lares, liderada por el trotskista Hugo Blanco, al final de los años cincuenta, comienzo de los años sesenta.
Las tomas de tierras por los sindicatos revolucionarios, la forma como se concretizó la lucha de los campesinos, fue por una gran parte el producto de la obra de Hugo Blanco. Como miembro de la Federación de Campesinos de La Convención y Lares, él proponía la toma de tierras y la sindicalización masiva de los campesinos. Hugo Blanco era miembro del Partido Obrero Revolucionario, sección peruana del SLATO (Secretariado Latinoamericano del Trotskismo Ortodoxo).
La lucha campesina en el Cuzco no tomó el carácter de una lucha guerrillera. Era una lucha sindical y una lucha por los intereses inmediatos de los campesinos. Esta lucha, como decimos, estaba liderada por un trotskista llamado Hugo Blanco. Ser trotskista en estos tiempos significaba ser un traidor de los intereses del proletariado. Sin embargo, cuando Blanco proponía la toma de tierras, la recuperación de la tierra robada, el PCP proponía la negociación con los terratenientes. Ellos no fueron partidarios de una lucha abierta contra la oligarquía peruana. El PCP era un partido reformista. Para los comunistas, Blanco era un aventurero y un agente de la CIA, como han sido denominados toda la gente de izquierda que no estaba de acuerdo con la política de la "coexistencia pacífica" de los partidos comunistas.
Aunque esta lucha se transformó radicalmente como se estaba produciendo en el campo; el candidato presidencial en ese entonces, Fernando Belaúnde, tomó las banderas de la reforma agraria, esta lucha no llegó a ser una lucha por el socialismo aunque sus líderes trotskistas tenían estas pretensiones. Sin embargo, como consecuencia de esta lucha, los diferentes gobiernos en este periodo (burgueses y militares) estaban obligados a hacer una reforma agraria.

Con las tomas de tierras, el campesinado se convirtió por primera vez en un sujeto revolucionario. Por tal razón no es extraño que los grupos revolucionarios que surgieron después, como son el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) y el ELN (Ejército de Liberación Nacional), pusieran énfasis en una reforma agraria como vehículo para la revolución socialista.
Con la detención del grupo armado del FIR en el Cuzco y el arresto de otros grupos en Cuzco y en Lima, Hugo Blanco se quedó solo y perseguido en los valles revolucionarios. Después de algunos incidentes armados al final del año 1962, Blanco fue detenido (mayo 1963). Con la detención de los cuadros del FIR, el arresto de decenas de líderes campesinos, el inicio de una 'reforma agraria' en el Cuzco, y diferentes otras medidas sociales como por ejemplo la construcción de colegios, postas médicas, implementadas por el gobierno militar de este entonces, la lucha campesina en los valles de La Convención llegó a su final. Sin embargo, la promesa del presidente electo, Belaúnde, de una reforma agraria estimuló en otras partes del Perú nuevos levantamientos del campesinado.
6.- Conflicto Mayor:
El discurso revolucionario, las doctrinas entre Marxismo, Leninismo y Trotskismo, así como las interminables discusiones políticas, filosóficas, dogmáticas que sólo llegaban a ser eso, discusiones, posturas, hasta afirmaciones de ideales que no se veían plasmadas en la realidad, y ese cambio, de la teoría a la acción, y su fracaso.
La frustración del personaje, un idealista, que ya estaba harto del discurso y la doctrina y quería pasar a la acción.
Lucha de Clases, sobre todo la clase campesina/Dictadura política
7.- Conflicto Menor:
La Homosexualidad, en la novela se expone como una suerte de humor negro, pero tiende a la interpretación de que sería como una burla, hacer del revolucionario un maricón, es como quitarle la pureza, al margen de cualquier concepción sobre la homosexualidad, parece ser que en la novela se la expone como una maldición, como si se pretendiera desprestigiar al idealista que quiere ser revolucionario.
8.- El Héroe:
Alejandro Mayta Avendaño:
Nacionalidad: Peruano
Sexo: Masculino
Género: Homosexual
Grupo étnico: Mestizo, medio moreno, medio crespo.
Tipo de Familia: No se habla mucho de su familia, pero se infiere que no la tenía, salvo su tía.
Tipo de Empleo: Trabaja como traductor del francés en una revista minúscula.
Grupo etario: Tiene cuarenta años.

9.- El Antihéroe:
10.- Comentario Personal:
SOBRE HUGO BLANCO:
Nació en 1935 en Cuzco, donde vivió y estudió. En 1954 viajó a Buenos Aires para estudiar, allí conoció al movimiento trotskista y obtuvo sus primeras experiencias sindicales. De regreso al Perú se integró al Partido Obrero Revolucionario (POR) en Lima y participó en la famosa "bienvenida" al entonces Vice-Presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, en 1958. A raíz de su participación aquellas manifestaciones, Blanco captó el interés de los custodios del orden, razón por la cual el POR decidió trasladarlo a su región natal.
Ante la escalada represiva en contra del movimiento campesino que resultó, el sindicato de Chaupimayo, en el cual militaba Blanco, optó por defenderse con las armas y organizó la columna guerrillera Brigada Remigio Huamán, nombrada en honor a un campesino asesinado por la policía. Pero, el accionar de la guerrilla fue breve, ya que en mayo de 1963 se desbarató la columna y Blanco fue capturado. En 1966, tras tres años de prisión efectiva, fue por fin juzgado y sentenciado a veinticinco años en la notoria isla penal de El Frontón. Solo una campaña internacional lo había salvado de la pena de muerte.
En 1970 el gobierno reformista militar de Juan Velasco Alvarado le dio la libertad pero lo deportó en 1971. Tras vivir en México, Suecia, Argentina y Chile, Blanco vuelve al Perú en 1975 y se reíntegra a la vida política del país.
En 1976, tras fuerte protesta popular contra el nuevo gobierno militar, encabezado por el general Francisco Morales Bermúdez, Blanco fue nuevamente enviado al exilio. Regresó en 1978 y fue elegido para participar en la Asamblea Constituyente que aprobaría una nueva Constitución para la transición a gobierno civil.


Mario Vargas Llosa: "El desarrollo y la civilización son incompatibles con ciertos fenómenos sociales y el principal de ellos es el colectivismo. Ninguna sociedad colectivista o impregnada con esa cultura es una sociedad que desarrolla, moderniza y alcanza la civilización... El socialismo, el nazismo y el fascismo son los fenómenos colectivistas del pasado. Hoy se expresa mediante el nacionalismo y los integrismos religiosos. El fenómeno está brotando en América Latina de una manera muy sinuosa y revistiéndose con unos ropajes que no parecen ofensivos sino prestigiosos... En Perú está brotando con dos o tres hermanitos que en nombre de esa identidad colectiva, la identidad indígena, autóctona, genuina, la de la verdadera peruanidad, ha lanzado una campaña que cuando uno la examina racionalmente parece que fuera tonta, casi cómica, pero que toca un centro neurológico llamado el espíritu de la tribu, que nunca desparece incluso en sociedades que han avanzado más en el camino de la civilización. . . El indigenismo de los años 20 que parecía haberse rezagado es hoy en día lo que está detrás de fenómenos como el señor Evo Morales en Bolivia. En Ecuador hemos visto operando y además creando un verdadero desorden político y social. El indigenismo en Ecuador, Perú y Bolivia está provocando un verdadero desorden político y social, y por eso hay que combatirlo... De Ecuador sé muy poco lo que está sucediendo ahora... Si queremos alcanzar el desarrollo y elegir la civilización y la moralidad, tenemos que combatir resueltamente esos brotes de colectivismo... Creo que en el movimiento indígena hay un elemento profundamente perturbador que apela a los bajos instintos, a los peores instintos del individuo como la desconfianza hacia el otro, al que es distinto. Entonces se encierran en sí mismos".
Caso Uchuraccay:
El 26 de Enero de 1983 ocho periodistas fueron asesinados por militares peruanos en la aldea de Uchuraccay. El defensor de los derechos humanos y adalid de la libertad de expresión Mario Vargas Llosa presidió entonces una comisión cuyo cometido no fue el de hallar justicia para los periodistas asesinados ni mucho menos, sino exculpar a sus asesinos y, de paso, echarles la culpa a los campesinos de la zona. Y todo ello con el noble propósito, según él mismo, de "defender la democracia”.
El entonces presidente de Perú, Fernando Belaúnde Terry, designó una comisión investigadora, que presidió el escritor peruano Mario Vargas Llosa, cuyo informe final señalaba que los periodistas pudieron ser asesinados al ser confundidos con terroristas. Esta versión fue descartada cuando, meses más tarde, fue hallado el equipo fotográfico de Willy Retto, una de las víctimas, con rollos que al ser revelados mostraron escenas en las que los periodistas se estaban identificando ante los campesinos.

Cuando el Tribunal de Ayacucho le increpó estas evidencias y pregunto a Vargas Llosa porque había falsificado la verdad, este admitió que acepto colaborar con el gobierno "para salvar la democracia". Quedo así probado que esta comisión no fue a Ayacucho a esclarecer los hechos, sino a encubrir el crimen de las FFAA.Jamás Vargas Llosa reconoció su deuda con los campesinos que, por su informe, fueron enviados a la cárcel. Jamás reconoció su deuda a la nación por semejante atropello a la verdad; jamás admitió, siquiera como hipótesis de su investigación nefasta, que los militares pudiesen ser autores del crimen.
Los periodistas y los abogados de Ayacucho sospechaban de la puesta en marcha, por las Fuerzas Armadas, de una estrategia de guerra sucia, con torturas, desapariciones forzadas, asesinatos de campesinos de la región en la que actuaba Sendero Luminoso. El desarrollo de la violencia en los meses posteriores, confirmaría la veracidad de estas preocupaciones. Los periodistas se organizaron para viajar a Uchuraccay a fin de investigar. Fue así, en la búsqueda de la verdad, como les alcanzó la muerte.
El hecho pasó a la historia como la « Masacre de Uchuraccay ». Sucedió el 26 de enero de 1983. Eran los años 80, una época de violenta actividad guerrillera en el Perú, promovida en gran parte por la guerrilla maoísta Sendero Luminoso. Esta guerrilla aunque había nacido en la ciudad de Ayacucho, había hecho de la pobreza campesina, el analfabetismo, el aislamiento y el olvido estatal de la Sierra peruana, un trampolín para llegar al poder a través de la lucha armada.
También se hablaba de un acto cometido por los « sinchis » los grupos de contra-guerrilla enviados desde Lima para combatir a los senderistas.
El hecho que se dijera que habían sido los mismos campesinos de la región los autores de esas ejecuciones motivó a ocho periodistas, fotógrafos y reporteros de Lima y Ayacucho, a aventurarse hasta el territorio de Sendero Luminoso. Su interés era el de poder informar para aclarar los rumores sobre lo que de verdad estaba pasando ahí.
El 25 de enero de 1983 los siete periodistas partieron en un taxi alquilado desde Ayacucho en dirección a la población de Huaychao. Lo hicieron pese a que todos los índices les advertían que el riesgo era elevado y que el ataque contra ellos podría venir de cualquier lado.
Al día siguiente de su partida, el 26 de enero de 1983, sus cuerpos fueron hallados por campesinos de la región de Uchuraccay. Los cadáveres mostraban señales de tortura infligida con objetos rudimentarios como palos y piedras.
Establecida a pocos días de ocurrida esa masacre, sin ningún estatuto jurídico ni fuero militar o policial, la Comisión encabezada por Mario Vargas Llosa, de la cual hicieron parte el criminalista Abraham Guzmán y el periodista Mario Castro, concluyó luego de cinco meses de densa investigación, el 7 de junio de 1983, que el crimen de los periodistas había sido un acto de violencia colectivo, cometido por pobladores de la vereda de Uchuraccay.
Según el informe firmado por Mario Vargas Llosa y los dos otros miembros de la comisión, los grupos asentados en la Sierra, particularmente los Iquichanos, vivían en una forma de autarquía desde tiempos inmemoriales, de la cual habían sido obligados a salir de manera violenta, a causa del terror que habían impuesto en la región la guerrilla y los militares. Los campesinos habrían confundido a los periodistas con guerrilleros o militares vestidos de civil.
(Hugo Blanco) Uchuraqay
En enero del 83 fueron asesinados 8 periodistas en la comunidad de Uchuraqay, Ayacucho.El gobierno represor que entregó el poder político del departamento al genocida general Clemente Noel (fui suspendido por 120 días de la Cámara de Diputados por haber dicho esto y haberme negado a retirar ese calificativo), nombró una comisión presidida por usted para encubrir la responsabilidad del ejército en el crimen. Usted cumplió perfectamente ese cometido, culpando a los comuneros en forma colectiva por las muertes, desdeñando informes de antropólogos, juristas, lingüistas y psicoanalistas.
La Comisión por la Verdad y Reconciliación y otras organizaciones de defensa de los derechos humanos denuncian que usted se limitó a recoger los testimonios y pruebas que dieron los militares implicados en el crimen, las que naturalmente exculpaban al ejército, eliminando el resto. Aplicando el racismo manifestado en “Lituma en los Andes” dijo que habían sido los comuneros quienes mataron a los periodistas y piadosamente afirmó que “todos éramos culpables” por no “civilizarlos”.
Dicen que pasado un tiempo un tribunal encontró pruebas de la implicancia militar, y que usted manifestó que su conclusión la había hecho por el "bien de la democracia".
Menciono esto porque hay quienes presentan a usted como “defensor de los Derechos Humanos”.
“El desarrollo y la civilización son incompatibles con ciertos fenómenos sociales y el principal de ellos es el colectivismo. Ninguna sociedad colectivista o impregnada con esa cultura es una sociedad que desarrolla, moderniza y alcanza la civilización... El socialismo, el nazismo y el fascismo son los fenómenos colectivistas del pasado”
"En Bolivia se quejan que las empresas quieren llevarse el gas. En Perú los arequipeños se levantaron porque dos empresas extranjeras no se llevaran la electricidad". Vargas Llosa menciona que esas actitudes son incompatibles con la civilización y el desarrollo: "Y a la corta o la larga nos arrastra a la barbarie".
La cosmovisión de Vargas Llosa ofrece nada más que dos mundos posibles: La Barbarie y La Civilización. Vargas Llosa lo dijo sin rodeos al afirmar que las actitudes indígenas son incompatibles con la CIVILIZACIÓN y el DESARROLLO y que a la corta o la larga nos arrastra a la Barbarie.
El Trotskismo es una tendencia dentro del marxismo y, por ende, del movimiento comunista internacional, desarrollada en gran parte por León Trotsky.

lunes, 22 de noviembre de 2010

LA FIESTA DEL CHIVO



Mario Vargas Llosa, escritor. Podríamos escribir su biografía completa, pero sería redundar, ya que este personaje es uno de los más famosos peruanos de la actualidad, (aunque adoptó la nacionalidad española), y es reconocido, no sólo en el Perú, sino en toda Latinoamérica, como uno de los mejores escritores de este siglo, no por nada, luego de tanta espera, acaba de ganar el Premio Nobel a la literatura convirtiéndose en el sexto latinoamericano en obtener ese distinguido reconocimiento.

Postuló a la presidencia del Perú en 1990 por el partido liberal Fredemo, quedando en segunda vuelta con Alberto Fujimori ganando este último, muchos coinciden en decir que fue su sinceridad lo que lo condenó a perder en segunda vuelta, ya que Fujimori solo prometió muchas cosas ilusorias que como todos sabemos posteriormente no cumplió, sino todo lo contrario, dio un autogolpe.
Si bien en los inicios de su carrera como escritor Vargas Llosa tenía una inclinación a la política socialista, visitando incluso Cuba y por supuesto a Fidel Castro, como sabemos el 1 de enero de 1959 las fuerzas revolucionarias dirigidas por Fidel Castro derrocan al gobierno militar del dictador Fulgencio Batista. Dando se así el triunfo de la revolución cubana, entonces se entiende el contexto en el que se vivía.
Posteriormente acogió una tendencia derechista y liberal, siendo ahora uno de los más acérrimos defensores del sistema político - económico neoliberal. Vargas Llosa estima que ningún ciudadano debe de renunciar a la política, y que esta es obligatoria en todos los casos, a pesar de la mala experiencia que él tuvo en este rubro, se refiere también a que la política es ingrata y que saca a la luz lo peor de la gente, es gran admirador de la libertad y dentro de esta todos sus componentes. Como él mismo lo dice, la vida en si para es satisfactoria cuando hay libertad, y que cada persona desarrolla sus potencialidades si tiene libertad.


De su vida personal, Vargas Llosa fue en su juventud un muchacho precoz, casándose a los 18 años con su tía política Julia Urquidi en 1955 y junto a ella viaja a Europa donde trabajaría en distintos lugares y de distintas formas, cosa que contribuiría para formar al futuro escritor. Posteriormente escribiría “La Tía Julia y el Escribidor”, rememorando la experiencia vivida con su primera esposa, y años después Julia Urquidi escribiría “Lo que no dijo Varguitas” haciendo unas aclaraciones a la novela antes mencionada, aclaraciones que no eran necesarias, porque como todos entendemos lo que Vargas Llosa hizo, fue una novela, talvez autobiográfica, pero novela al fin y no tenía que estar hecha siguiendo fielmente la realidad de lo ocurrido.
Mario Vargas Llosa termina casado con su prima hermana, y con la que formaría una familia y se asentaría.
Actualmente este escritor es invitado a un sin fin de eventos sociales, culturales y hasta políticos, dando, siempre que puede, sus opiniones respecto a la situación del país y del mundo, no podemos negar que sus palabras siempre son tomadas en cuenta, y en un orden privilegiado, su último viaje a Venezuela como invitado por un medio de comunicación y un grupo de intelectuales, dio mucho que hablar, la intención era apoyar la libertad de expresión y fue la noticia del día, cosa que no le gusto mucho a Hugo Chávez.
Mario Vargas Llosa un personaje fascinante y ya célebre, espero que venga pronto hacia su tierra natal Arequipa.






Argumento de la obra:
En el libro se narran nueve historias; nueve vidas marcadas por una única figura: el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo.
Sólo una está contada desde el presente: la de Urania Cabral, hija del ex-senador Agustín Cabral caído en desgracia en los últimos días del régimen. Cuando salió de la República Dominicana, Urania era apenas una niña de catorce años. Ahora vuelve sin una razón clara, convertida en una mujer madura, fría, con una aversión profunda a los hombres y centrada únicamente en un trabajo que no le apasiona: “Mira que si, después de todos estos años, descubres que, debajo de tu cabecita voluntariosa, ordenada, impermeable al desaliento, detrás de esa fortaleza que te admiran y envidian, tienes un corazoncito tierno, asustadizo, lacerado, sentimental. Se echa a reír. Basta de boberías, muchacha.”
Ya no siente ni siquiera odio por su padre, aquel hombre que la entregó al general Trujillo en un último intento desesperado de volver a conseguir sus favores. No siente odio, pero tampoco es capaz de sentir nada más. Nunca ha amado a nadie, no experimenta ni nostalgia ni alegría al volver a su país de origen, al entrar de nuevo en la casa de su infancia; ignora la ternura mientras sus tías y primas lloran al verla después de tantos años: “Sí, sí, ya sé, tienen problemas, apuros, decepciones. Pero también, una familia, una pareja, hijos, parientes, un país. Esas cosas llenan la vida. A mí, papá y Su Excelencia me volvieron un desierto.”
Cuando encuentra a su padre viejo e inválido, se sienta indiferente a su lado y comienza a recordar sus últimos años de carrera. De vez en cuando le echa en cara los errores cometidos, escarba en los recuerdos más dolorosos, sin que el pobre enfermo que se estremece en su sillón le produzca ni un atisbo de piedad.
Con los capítulos de los recuerdos de Urania se entremezcla el resto de las historias, todas más antiguas, de la época en la que ella huyó a Estados Unidos.
El Generalísimo, causante de todas las desgracias acaecidas en el libro, pasa sus últimas semanas luchando con los problemas que atosigan al país: las malas relaciones con el resto del mundo (EEUU, Cuba y los comunistas, la Iglesia...), los eternos conspiradores que traicionan a su propia patria, el cuidado de las relaciones con sus hombres de confianza para que ninguno se sienta desatendido. Todo envenenado por la conciencia de los primeros síntomas de vejez que le manchan los pantalones y que le humillaron delante de la niña Uranita Cabral. En el camino a la Casa de Caoba, a donde se dirige para demostrarle a su propia hombría que todavía era capaz de todo, le esperan impacientes varios hombres repartidos en dos coches. Es el grupo de conjurados que acabará con “la Bestia”: Antonio de la Maza, Salvador Estrella Sadhalá, Antonio Imbert, Pedro Livio Cerdeño, Amadito y otros pocos más. Cada uno tiene un motivo particular para estar allí:
A Antonio de la Maza le roe el ansia de venganza por la muerte de su hermano. Desde que Tavito fue asesinado, sólo tiene un objetivo en la vida: matar a Trujillo. Esa idea se ha convertido en una obsesión que le volvió violento, irritable; una obsesión que le ahoga: “¿Vendría? Sí, vendría. Y cesaría el largo calvario que había sido la vida de Antonio desde la muerte de Tavito.”
El teniente Amado García Guerrero, Amadito, fue un ciego fiel de Trujillo hasta los veintinueve años. Fue entonces cuando comprendió la verdadera realidad del régimen; le impidieron casarse con la mujer amada por el hermano comunista de ella. Lo aceptó como sacrificio a su Jefe. Después de despedirse de su novia, le engañaron para que matara al hermano. Le atormenta desde entonces aquel recuerdo, y quiere hacer pagar al verdadero culpable.
El sentimiento de Antonio Imbert es menos individualista que el de sus compañeros. Él busca ante todo la liberación de su país, del pueblo dominicano de la opresión de “la Bestia”. sin embargo, también Antonio Imbert tiene, en cierto modo, alguien a quién vengar: las hermanas Mirabal, activistas del Movimiento 14 de Junio. Su asesinato las convirtió en un símbolo de la lucha contra el trujillismo, y en ellas se inspira el ex-militar.
Para Salvador Estrella Sadhalá, la fe y la espiritualidad son los aspectos más importantes de la vida, sin los que es incapaz de pasar. Profundamente católico, al Turco le mueven los mandatos de la Iglesia. Siempre tuvo dudas con respecto al régimen, pero desde que el 25 de enero de 1960 el episcopado proclamó abiertamente su oposición a éste en la Carta Pastoral y los obispos e iglesias comenzaron a sufrir maltratos, decidió que Dios aprobaría la solución de acabar con el tirano. El suyo es un sentimiento liberador del pueblo, siente que va a realizar una gran obra para la humanidad: “Le rogó que Trujillo viniera, que su infinita gracia permitiera que ejecutaran de una vez al verdugo de los dominicanos, esa Bestia que ahora se encarnizaba contra la Iglesia y sus pastores.”
Aparentemente, Pedro Livio Cerdeña es un hombre de mal carácter, violento e impulsivo. Pero en el fondo tiene un buen corazón, sensible e incluso a veces tierno: “¡Pobre Olga! El embarazo le daba antojitos. ¿La impresión le haría perder el bebe? No, Dios mío. Éste sería la hembrita que haría pareja con Luis Mariano, hijito de dos años.” Administra una de las empresas de la familia Trujillo. Tiene una buena situación económica, una mujer embarazada y un hijo de dos años; para el exterior, es un trujillista sin motivo aparente para ir contra el régimen. Sin embargo, la noticia del asesinato de las hermanas Mirabal, a quienes no conocía personalmente, abrió una profunda herida en su interior y le convenció de los límites a los que se estaba llegando. Desde entonces desea, como Salvador Estrella, acabar con el sufrimiento de su patria de la única manera posible: matando a “la Bestia”.
El plan ha tenido éxito, ya se ha producido el tiroteo y Trujillo está muerto. El general José René Román, jefe de las fuerzas armadas de la República Dominicana debe preparar a los militares y tomar el poder por la fuerza. Sin embargo, la fuerza dominante que ejerce Trujillo en el general Román, incluso después de muerto, le impiden llevar a cabo su misión. El coronel Abbes García, mano derecha del Benefactor, toma el control de la situación. Román comienza a actuar al contrario de lo planeado, como inconsciente: ya no hay vuelta atrás, todo ha fracasado. Su estado de confusión sólo termina cuando es detenido por la policía trujillista y llevado a la cárcel para someterle a torturas inhumanas. Cuando ya es incapaz de sentir más dolor, entonces le dejan morir.
Ese mismo final es el que les espera a los demás conjurados y a sus familias. Antonio de la Maza, Amadito, Pedro Livio, Salvador Estrella y Juan Tomás Díaz mueren, bien en la huída desesperada, bien ajusticiados después de meses de torturas.
Durante estos meses, Agustín Balaguer, el hasta entonces insignificante presidente fantoche, consigue discretamente llenar el vacío que deja la muerte, y poco a poco, ir ganando el poder de un verdadero presidente de Estado. Siempre sereno, calculador, inocente en apariencia, logra echar a los hermanos de Trujillo del país y comenzar a instaurar una democracia. Y para demostrarlo al mundo exterior, recibe con todos los honores a los dos únicos fugitivos que sobreviven tras un largo encierro: el doctor Amiama, y Antonio Imbert.






Tiempo Real: El tiempo real en que fue escrita y publicada esta novela tiene un contexto especial, año 2000 en el que en nuestro país ocurrían situaciones que sorprenderían a todos los peruanos, un presidente con ínfulas de dictador afrontaba su propia lucha para seguir al mando del país, valiéndose de múltiples artimañas que luego de las publicaciones de unos videos, sacarían a la vista de todos, la corrupción y la miseria en el que ya estábamos metidos, y sacó a la luz la utilización de un poder, dado por nosotros mismos, de manera vil y astuta en beneficio de unos pocos gobernantes del país, y también dio a una generación de políticos vendidos y comprados. El Perú se tomó un respiro después de sacarse la venda de los ojos; dictadura, corrupción, traición, miseria, huelgas, muertes, políticos, Montesinos, el Perú de Fujimori… Son solo algunas palabras que quedaron como recuerdo del mal sabor que nos dejo sentirnos peruanos después de que el velo se nos cayó, posteriormente tendríamos que lidiar con otra palabra que aunque buena, no cambiaba el sabor de nuestros labios: Reconciliación.
Es en este mismo contexto, donde Mario Vargas Llosa escribe “La Fiesta del Chivo”, que trata también de una dictadura, pero más sórdida e inhumana, aunque no estoy tan seguro cuál de las dos fue peor, Trujillo tenía lo suyo, como Fujimori tenía a Vladimiro y a todo un país sumergido en una manipulación falaz, que nos dejó resentidos, humillados y engañados, al menos a una gran parte de peruanos.






Tiempo Ficcional: En República Dominicana, el acontecimiento político más sobresaliente fue la dictadura establecida por el general Rafael Leónidas Trujillo. Elegido presidente en 1930, Trujillo eliminó mediante el uso de la fuerza a toda la oposición y se hizo con el control absoluto del poder. A pesar de que sólo ocupó la presidencia personalmente la mitad del tiempo (de 1930 a 1938 y nuevamente de 1942 a 1952), durante los siguientes 31 años Trujillo presidió una de las dictaduras más severas del mundo. Basándose en el apoyo de los militares y rodeado de su familia dirigió prácticamente todos los aspectos de la vida nacional; la economía, cada vez más desarrollada y modernizada, funcionaba como una empresa personal del dictador y el proceso político estaba completamente controlado por su Partido Dominicano. Respaldado por Estados Unidos, Trujillo utilizó este apoyo para fortalecer aún más su poder. La inconformidad y las críticas de la población, que aumentaron de manera especial después del final de la II Guerra Mundial (1945), se enfrentaron al terror y a la propaganda controlada por su régimen.
No obstante, durante su gobierno se llevó a cabo un considerable progreso material: se construyeron nuevos hospitales, se estableció un plan de pensiones y se mejoraron las instalaciones sanitarias, los puertos y las carreteras. En 1935 se llegó a un acuerdo con el vecino Haití respecto al problema de los límites fronterizos, pendiente desde 1844. En diciembre de 1941, poco después de que Estados Unidos entrara en la II Guerra Mundial, la República Dominicana también declaró la guerra a Japón, Alemania e Italia. Posteriormente, fue uno de los miembros fundadores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En 1948 el país se convirtió también en miembro fundador de la Organización de Estados Americanos (OEA), que en los años siguientes condenó frecuentemente al régimen de Trujillo, tanto por su intervención en los asuntos internos de países vecinos como por las evidentes violaciones de los derechos humanos. Las críticas de la OEA culminaron en 1960 con una resolución que hacía un llamamiento a la ruptura de relaciones diplomáticas con la República Dominicana; Estados Unidos lo hizo casi de inmediato. Estas presiones externas se unieron a la creciente oposición interna al régimen. La era de Trujillo terminó en mayo de 1961 con el asesinato del dictador.




Conflicto Mayor: En esta novela, el conflicto principalmente es político, la situación en la que vivían los dominicanos, la dictadura en el que se encontraba República Dominicana dio más tragedias que beneficios aunque como dicen, siempre deja algo bueno una dictadura, aparte de las cosas positivas que ya después de la era Trujillo podrían haber quedado, los que tuvieron que vivir en carne propia el gobierno del general Rafael Leónidas Trujillo llegaron a sentirse esclavos del país y de la violencia, la corrupción, la inseguridad y el miedo que el gobierno irradiaba.


Conflicto Menor: El conflicto menor, la parte que le toco vivir a Urania, la protagonista, el rencor a su padre por haberla entregado al General Trujillo, y la noche en la que siendo una niña aún tuvo que estar en poder de ese dictador, que se divertía con muchachas en su cabaña privada, dando riendas sueltas a sus perversos y más profundos deseos. Para cualquier persona esa experiencia dejaría marcas imborrables y perpetuas y Urania no es la excepción, ella se siente vacía y destruía.


Héroe: En realidad no puede haber un solo héroe, fueron muchos, pero los mencionados en la novela, a mi parecer son los que hicieron el trabajo sucio: Antonio de la Maza, Salvador Estrella Sadhalá, Antonio Imbert, Pedro Livio Cerdeño, Amadito y otros pocos más, por otro lado la protagonista. Pero la principal es Urania, porque es la que cuenta la historia, regresa a ese lugar al que había jurado no regresar, para revivir los acontecimientos y evocarlos y talvez buscar esa liberación, poder por fin perdonar y quitarse de adentro todo ese odio acumulado, no sólo por su padre, sino también por el general Trujillo y todos sus allegados.


-Nacionalidad: República Dominicana, el hecho de que sea dominicana la inscribe en una realidad determinada.


-Sexo: La protagonista es mujer, vivió la era Trujillo cuando era una niña aún y se llevó la peor parte, por ser niña y mujer, frágil e inocente. Creo que la pureza de una niña, la inocencia y hasta el hecho de ser mujer contrasta con “La Bestia”, como llamaban al General, con la personalidad ególatra de ese ser que se hacía llamar el Generalísimo y deja al descubierto como una desviada pasión puede destruir la inocencia y por último la vida de un ser que al principio es inocente y puro y que termina resultando vacío y hueco.


-Grupo Social: La protagonista pertenece a una clase social alta, hija de un funcionario de estado del gobierno de Trujillo, que tiene todas las comodidades y pertenece al grupo de poder de la República Dominicana de entonces, pero posteriormente al escapar del país se vuelve independiente, aunque sigue estudiando en una de las mejores universidades de los EE.UU. vemos cómo a pesar de todo, sigue viviendo cómodamente, nunca deja de pertenecer a la clase social donde pertenece.


-Tipo de Familia: Sólo vivía con su padre, de ser el único ser al que quería y admiraba, paso a odiarlo y despreciarlo desde esa noche en la que la obligó a ir con el generalísimo.


-Tipo de Empleo: Termina siendo doctora, un puesto bueno en una organización internacional, se había dedicado a estudiar noches enteras para lograr el lugar donde ahora se encontraba, y también en partes para ocupar el tiempo y no estar recordando cosas innecesarias.


Antihéroe: El General Rafael Leónidas Trujillo, un personaje cruel en la novela, pero había reconstruido un país derruido, y después de años de supuesta estabilidad, la situación empeoraba, al fin y al cabo todos los dictadores terminan como villanos, pero lo que hizo con Urania (en la novela) es algo imperdonable.




Comentario Final: La novela refleja no sólo la historia de la República Dominicana, sino de muchos países que como ese país, vivieron en carne propia el régimen político de muchos dictadores, que como Trujillo, se hicieron conocidos por sus actos inhumanos y la corrupción que imperaba en sus gobiernos. Conocer la historia de cada país, no sólo nos hace entenderlo en su formación histórica, sino que nos abre un panorama total de la evolución social que tuvieron que pasar para ser lo que ahora son socialmente y hasta individualmente. Así los niños de ahora van creciendo con algo de lo que fue su país por medio de los miedos y prejuicios sociales, culturales, políticos, etc. que los padres adquirieron de los abuelos o talvez porque tuvieron que vivir en carne propia lo que fue un periodo de miedo y de inseguridad en su país.
Terminé de leer la novela en el bus que me traía de regreso hacia Arequipa, no me di cuenta ni del viaje, ni del tiempo que pasó al viajar, sólo sentía ansiedad al esperar que el Generalísimo pase con su Chevrolet para por fin poder matarlo.